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Perros y gatos

El perro de salvamento (2)

La raza es una cuestión personal
La cuestión de la raza tiene varias interpretaciones. Según comenta Isabel Herrán, webmaster de Perrosdebusqueda.com, todo depende de la disciplina que vayamos a realizar, puesto que "uno que no sea de raza puede ser tan bueno como el que tenga el mejor pedigree". Igualmente, es posible que una misma raza pueda ser perfectamente válida para varias tareas, sólo que su entrenamiento será diferente: "un Labrador que va a trabajar en rescate deberá tener un alto impulso de caza y lúdico, y trabajaremos para fomentar ambos, pero si un Labrador va a ser lazarillo, se trabajará en contra de esos impulsos con el fin de atenuarlos".

Roberto Rubio, Presidente de S.A.R. España (Salvamento, Ayuda y Rescate Español), coincide en este punto admitiendo que "hay algunas que tienen mayor índice de éxito -Labrador, Perro de Agua español, Golden Retriever, etc.-, pero también hay razas que se han clasificado como potencialmente peligrosas y que trabajan en escombro perfectamente, como el Pit Bull".

Características deseables
A la hora de buscar rasgos en un can que sirvan de base para empezar a trabajar, Herrán comenta que "necesitaremos un perro que posea una capacidad de aprendizaje elevada, grados de sensibilidad normales, capacidad de adaptación, energía, atención, etc. Y después, según la disciplina, es vital que algunos impulsos, como el de caza y presa, estén más o menos desarrollados, incluso se trabaja para fomentarlos o atenuarlos".

Las clasificaciones no son rígidas dentro del rescate canino, ya que "son los individuos los que desarrollan unas cualidades más que otras", indica Rubio. En cuanto al debate de si son mejor los machos o las hembras, los expertos admiten que no existen teorías que demuestren que un sexo es mejor o peor, quedando la elección en manos del guía y de su experiencia.

El perro de salvamento

Muy pocos imaginan al mirar a su animal de compañía que de su olfato puede depender nuestra supervivencia. Fue a principios del siglo XVIII, cuando los monjes suizos de un hospicio situado en el paso de montaña del Gran Monte St. Bernhard comenzaron a criar perros de extraordinaria nobleza que ayudaban en las tareas de salvamento de viajeros perdidos en la nieve.

Se trataba de la raza San Bernardo y su labor durante la búsqueda y el rescate de montañeros extraviados fue el origen de lo que hoy se conoce como perro de salvamento. Después, durante la Primera Guerra Mundial, los alemanes utilizaron perros para la localización de soldados heridos en las zonas devastadas por las batallas. Igualmente, en la Segunda Guerra Mundial fueron los británicos los que emplearon esta misma técnica para salvar a los suyos de entre las ruinas que había provocado el enfrentamiento bélico.

Categorías compatibles
Esta faceta ha ido desarrollándose y perfeccionándose a través del tiempo gracias al entrenamiento, convirtiendo a nuestro mejor amigo en un valioso instrumento al servicio de la sociedad fuera de casa. Y es que al margen de su rol de mascota, el perro es un animal cuyos impulsos pueden ser aprovechados, fomentados y atenuados para conseguir determinadas conductas.

Sin embargo, el hecho de que un ejemplar participe de lleno en la búsqueda de personas tras una catástrofe, no significa que su emotividad se anule y no podamos seguir disfrutando de su alegría dentro del hogar, ya que se trata de categorías absolutamente compatibles. Así lo entienden los profesionales que se dedican a actividades de rescate canino y que encuentran en su colaborador un complemento indispensable para buscar vida bajo el escombro, además de un excelente compañero para el día a día. El vínculo existente entre un perro y su guía es indiscutiblemente férreo.

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El Akita-Nui - Final

Usos, cuidados y carácter
Los Akita Inu han sido utilizados por el hombre durante siglos. Su carácter recio y a la vez noble les han hecho dignos de la confianza de muchas familias. Aparte de trabajos físicos, como cazador o perro de salvamento, y como animal de compañía, esta raza ha demostrado ser el mejor guardián de una casa y un excelente canguro para los niños.

El principal cuidado que necesita es el de mantener sano y bonito su pelaje. El manto de los Akita requiere un cepillado mínimo a la semana, siendo más frecuente en época de muda, generalmente, en otoño y primavera. Los criadores recomiendan dos baños al año, siempre y cuando el perro sea cepillado regularmente. Para evitar el problema del sarro, tendremos que cepillar sus dientes una vez a la semana.

Respecto al carácter de estos perros, se trata de animales silenciosos y disciplinados, que apenas ladran, a no ser que tengan un buen motivo para ello. Con otros perros pueden tomar el papel de animal dominante, aunque nunca buscan enfrentamientos. Al ser un animal algo tímido, deberá estar acostumbrado desde pequeño a la presencia de personas y otros animales para conseguir una buena socialización.

Los Akita no necesitan un adiestramiento especial como guardianes, ya que por su carácter siempre se muestran protectores con su familia. Es un perro extremadamente leal y fiel a sus dueños, y adorable con los niños.

Se adapta bien a cualquier forma de vida: su manto le hace resistente a la vida exterior, siempre y cuando tenga una caseta limpia y espaciosa, donde pueda dormir y comer. También puede vivir en la gran ciudad, pero necesita salir regularmente. En el caso de los Akita, una casa con un pequeño jardín sería lo ideal para una vida plenamente satisfactoria.

Foro de perros

El Akita Nui - Continuación

Origen y selección
Aunque los Akita son grandes, la talla media de los perros de Japón van de la pequeña a la mediana. Entre los siglos XVII y XIX el Clan Sarake escogió un perro de caza mediano con el fin de criarlo para peleas caninas. Le siguieron nuevos cruces, con mastines y con perros de pelea autóctonos que incorporaban en su genética líneas de otros perros extranjeros más grandes como pointers, san bernardos y gran daneses.

A principios del siglo XX fue cuando algunos científicos llamaron la atención sobre el problema del Akita Inu, el peligro de extinción y la pérdida de su pureza. Una vez nombrado monumento nacional, y gracias a muchos criadores que mejoraron la raza durante años, el Akita se volvió muy popular entre los japoneses y pronto se extendió por todo el planeta.

Descripción y estándares
Se trata de un perro grande, musculado y sólido, y de formas rotundas, pero no pesadas. Su constitución fuerte contrasta con sus pequeños ojos de color oscuro. La relación entre la altura de la cruz y la longitud del cuerpo es de 10 a 11, aunque las hembras son un poco más largas.

Con una cabeza proporcionada, frente ancha y mejillas marcadas, el Akita tiene orejas puntiagudas y erguidas hacia delante, trufa negra y nariz grande, que le proporcionan una expresión muy simpática.

La cola se enrosca sobre la espalda y sus extremidades son fuertes y bien desarrolladas. Su movimiento es grácil, pero poderoso. Estos perros alcanzan 61 cm. de altura de la cruz en el caso de las hembras, y 67, en el caso de los machos, con un margen en torno a los 3 cm.

El pelo de los Akita es denso y sedoso, es un placer acariciarlos. La capa externa es lisa y más dura, pero la interna es mucho más fina. El pelo de la cola es más largo que el del resto del cuerpo. Podemos encontrar Akitas de color blanco, rojo, pimienta y atigrados, aunque los que no son de color blanco suelen tener manchas de este tono en el abdomen, parte interna de las patas, a ambos lados del hocico, debajo de la mandíbula, en el cuello, en el pecho y en las mejillas.

El Akita Nui

Originario del lejano Oriente, el Akita Inu es un perro exótico y vigoroso que poco a poco está conquistando a los amantes de los animales de todo el mundo. Se trata de una raza que tiene más de 3.000 años de antigüedad, pero que no ha sido conocida en Occidente hasta bien entrado el siglo XX por el tradicional hermetismo de la sociedad japonesa.

Los Akita son en Japón un símbolo de la buena salud y la prosperidad, por eso cuando hay enfermos o nace un niño se suelen regalar tallas que representan a estos perros. La palabra 'Akita' hace referencia a una región de la isla japonesa de Honshu, mientras que 'Inu' significa en japonés 'perro'.

Esta raza es la de mayor tamaño de entre las siete que componen las razas niponas puras reconocidas por el Ministerio de Educación de Japón. Al borde de la extinción por las peleas de perros, las epidemias de rabia en el primer cuarto del siglo XX y por la falta de alimentos durante la Segunda Guerra Mundial y la posguerra, este perro, fuerte y leal, consiguió sobrevivir gracias a los trabajos de algunas personalidades amantes de la belleza del Akita.

Por ejemplo, a Shigeie Izumi, alcalde de Odate, que en 1927 creó una asociación con el fin de mantener la raza viva. El profesor Watase fue otro de los protectores del Akita, ya que fue él quien comenzó una importante campaña para declarar a este perro monumento nacional. Finalmente, en 1931 consiguió que las autoridades niponas le concediesen este honor.

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El olfato canino - continuación

El entrenamiento del olfato
Los perros de caza, sabuesos y de rastro detectan fácilmente los olores dejados por animales u otros individuos a lo largo de una pista. De la misma manera, los que han sido entrenados para la búsqueda de personas sepultadas bajo escombros o avalanchas de nieve, pueden detectar su presencia. Hay otros que, por su entrenamiento, les resultan más familiares diversas sustancias como explosivos o estupefacientes, detectando con facilidad y a grandes distancias la fuente odorante (elemento que produce el olor).

Pero a pesar de que su olfato está muy desarrollado por naturaleza, el entrenamiento permite que el perro pueda reconocer más fácilmente un determinado olor e incluso que su olfato se haga más sensible a él. Por otro lado, el adiestramiento permite aumentar el poder de discriminación de olores diferentes. De esta manera, un can experimentado puede incluso llegar a distinguir diferentes componentes odorantes (olores) en una misma pista.

Aunque la capacidad de distinguir o diferenciar olores es una cualidad innata, no debe olvidarse que, hasta no hace mucho tiempo, nuestro mejor amigo utilizaba su olfato para buscar alimento, su estimulación primordial. En este sentido, para incentivar al animal para que busque un determinado olor, es imprescindible asociar una motivación al olor descubierto, de manera que el perro pueda indicar su presencia.

El olfato canino

El medio ambiente está constituido por una serie de elementos diversos con los que los animales se relacionan de la misma manera lo hacemos nosotros: a través de los cinco sentidos. De esta manera, aprenden las diferentes sustancias y experimentan las sensaciones contrapuestas de dolor - placer, calor - frío, dulce - amargo y tantas otras.

Pero por otro lado, la mayoría de las especies han sido dotadas con el desarrollo particular de algún sentido o con determinadas habilidades especiales. No es extraño que un lince pueda ver detalles que jamás percibiría un ser humano, o que un caballo pueda recorrer distancias infinitamente más largas que otros animales debido a sus características físicas. En el caso del perro, podemos asegurar que una de sus mejores maneras de relacionarse con el mundo exterior es el olfato.

Reconocer el mundo
Una de las principales características de todas las razas caninas es el hecho de estar dotadas de un especial sentido olfativo que, no sólo les sirve para relacionarse de manera particular con su mundo exterior, sino que también les permite percibir sensaciones que a nosotros nos resultan imposibles. Esto ha hecho que el can, cualquiera que sea su raza, se haya transformado en un excelente compañero de trabajo para el hombre en las actividades más diversas.

Es fácil advertir que lo primero que hace el perro cuando un desconocido entra a su casa es olfatearlo de arriba a abajo. También es habitual ver que los cachorros, especialmente los de razas más aptas para la caza, pasan largas horas olfateando los zócalos de su propia casa. ¿Cuál es la razón? Simplemente, están conociendo el lugar donde viven y están reconociendo, además, su propio sentido del olfato. De esta manera guardan olores diferentes que pertenecen al mundo en el que viven.

¿Cómo se utilizan los olores aprehendidos?
A la pregunta de por qué el olfato de los perros está más desarrollado que el del hombre, la respuesta, aunque no del todo sencilla, es lógica: la anatomía de su nariz favorece su desarrollado olfato. En primer lugar, las cavidades nasales tienen una orientación que permite ampliar el campo olfatorio.

Por otra parte, al ingresar en la nariz, el aire se separa en dos corrientes: la primera va hacia los pulmones, como ocurre con todos los mamíferos, pero existe también en los perros una segunda corriente que se dirige en forma directa a las células olfatorias, mediante las cuales el reconocimiento de los olores se fija en forma de imagen. De esta manera, cada uno de los olores es reconocido como signo de determinadas circunstancias, y cada vez que el animal vuelve a percibir un olor ya conocido, sabe exactamente a qué circunstancia corresponde.

Más verdades y mentiras sobre los perros

Sobre educación

  • Si adiestramos al perro, le cambia el carácter. VERDADERO. El perro estará más tranquilo, tendrá mayor seguridad y un mejor vínculo con su propietario.

  • Siempre hay que dejarle un montón de juguetes para que no se aburra y no haga destrozos en la casa. FALSO. No se trata de dejarle un ‘parque de atracciones’, sino un juguete con el que se entretenga, preferiblemente un juguete diseñado precisamente para las horas en las que el perro está solo, como por ejemplo, un Kong. De todos modos, un perro educado esperará tranquilamente en su lugar de descanso la llegada de su dueño.
  • Quien mejor educa al perro es el propio dueño. VERDADERO. Pero siempre con un monitor que le enseñe cómo relacionarse con el perro, cómo debe recompensar y corregir conductas, etc. El adiestramiento es una profesión. Por lo tanto, nadie mejor que un profesional para educar al perro y para enseñar al dueño qué debe hacer y qué resulta perjudicial para la convivencia con nuestros perros.

  • Hay que bajar al perro siempre a zonas donde pueda jugar con otros perros y desfogarse. FALSO. No cuando el perro ya está socializado. De cachorro deberemos socializar al perro con sus congéneres y con personas ajenas a su entorno. Cuando el perro es adulto, el vínculo con su dueño debe ser lo suficientemente fuerte como para que el perro quiera estar antes con nosotros que jugando con otros perros (además, los perros adultos juegan poco o nada entre ellos).

  • Un perro que ha sido adiestrado en obediencia no necesita después que sigamos trabajando con él. FALSO. El dueño tendrá que seguir siempre unas pautas elementales para que esa obediencia aprendida no se pierda.

Verdades y mentiras sobre los perros

Con frecuencia, te dejas aconsejar por particulares que nada tienen que ver con el mundo del perro. Estos consejos ‘de parque’ muchas veces suelen ser nefastos, tanto para la salud y cuidado de tu perro, como para su educación. Aquí recogemos sólo unos cuantos ejemplos.

Si tienes alguna duda sobre la educación o cuidados de tu can, es importante que únicamente tomes nota de los consejos de verdaderos profesionales. Estos son algunos ejemplos de esas ‘leyendas’ que van circulando y que tanto daño hacen a nuestros amigos de cuatro patas.

Sobre cuidados e higiene

  • Donde mejor duerme el perro es en el suelo. FALSO. El perro descansa mucho mejor en un lugar mullido.

  • Lo llena todo de pelos y, además, está más feliz viviendo en el jardín. FALSO. El perro siempre será más feliz conviviendo con nosotros dentro de casa; es un animal gregario y necesita de su grupo.

  • Hay que bañarle todas las semanas para que no huelan mal. FALSO. Lo que peor olor despide en el perro es el pelo muerto. Para eso deberemos cepillarle diariamente. El baño frecuente con champú es perjudicial para su piel.
  • Le dejo puesta su comida todo el día porque él se sabe regular la cantidad que necesita. FALSO. Eres tú quien debe controlar lo que come tu can (además de ser una medida de disciplina: si no come en el primer cuarto de hora, le retiras su comedero hasta la siguiente toma).

  • Es bueno que tenga siempre un sitio de la casa donde poder hacer sus necesidades. FALSO. Nunca se le deberá consentir a un perro adulto que elimine dentro de la casa. Es perjudicial, tanto para su educación, como para la higiene de todos los miembros de la casa.

Cría del camachuelo

Periodo de la cría
Cuando la época de cría se aproxima es el macho el que elegirá el lugar donde van a colocar el nido. El nido lo construirá la hembra con briznas de hierba o cualquier material que le aportes tú, específico para este fin. También existen nidos que puedes adquirir en tiendas especializadas de animales.

Normalmente, la puesta de un camachuelo oscila entre cuatro y seis huevos. La reproducción comienza a finales de abril y finaliza en agosto. Generalmente, anidan dos veces en este periodo.

La incubación de los huevos es de 12 a 14 días y corre a cargo de la madre que, de manera discreta y silenciosa, no se separa del nido. Te aconsejamos que no toques el nido, ya que si lo manipulas, posiblemente la hembra lo rechace y abandone.

El cuidado de sus crías
Las crías recién nacidas permanecerán en el nido unos 15 ó 18 días aproximadamente. Estas pequeñas criaturas llegan al mundo con un plumón grisáceo, largo, abundante y consistente. Durante los primeros seis días el macho es el que trae el alimento, ya que la madre no se separará de sus crías.

A partir del séptimo día la madre se une a él y los dos buscan el alimento, que consta de pequeñas semillas que son transportadas en bolsas que poseen a los lados de la garganta. Los polluelos son alimentados por regurgitación. Pasada la quincena, verás como los pajarillos revolotean sin parar y muestran su cuerpo perfectamente emplumado.

Más cosas sobre el camachuelo

Aspecto general
El Camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula) posee un brillante y esplendoroso colorido en sus plumas, cualidad que lo convierte en un pájaro, junto al canario o al periquito, muy habitual en los hogares.

Los machos tienen un plumaje solemne. Su cabeza y cola son de color negro deslumbrante y las alas aún siendo también oscuras tienen un tono azulado. Las mejillas de su cara, cuello, garganta y pecho presentan un color salmón que combina con su espalda gris azulada.

Las hembras, por el contrario, muestran el color negro de su cabeza de un tono más mate que el de los machos. Una curiosidad de las féminas es que la garganta, lados de la cara, cuello y pecho, en un principio, son rosa oscuro, pero durante la primavera, sólo en algunas hembras, pasa a ser de color café.

El cortejo nupcial
La hembra elegirá al macho a través de una especie de ataque para formalizar la pareja. Es un enfrentamiento que desborda ternura y mimo entre las aves. Durante el cortejo, el macho se acerca con el pico dirigido a la hembra y la cola doblada hacia un lado. Su pico tiene que rozar el de ella. Este gesto lo repite el macho un par de veces y al final la hembra se une a él, realizándolo los dos a la vez.

Si tu camachuelo se encontrara en libertad, posiblemente no podrías apreciar un silbido que acompaña a este acto. Sin embargo, al estar en cautividad, disfrutarás observando este interesante ritual.

Camachuelo

Si compartes tu vida con un animal de compañía, tienes que ser consecuente con tus actos y tener claro que la responsabilidad que adquieres con él será para toda su vida. Cualquier tipo de mascota te aportará multitud de gratificaciones.

Al adquirir un camachuelo, disfrutarás de un bello pájaro que, sin caracterizarse por ser un ave tímida, mostrará una notoria tranquilidad y pasividad. Prácticamente, no te darás cuenta de que lo tienes, ya que es muy silencioso y sólo rompe esa paz con un bello y delicado canto.

Características de tu mascota
Los camachuelos se clasifican dentro de la familia de los Fringílidos y pertenecen a la orden de los Paseriformes. En libertad habitan en las zonas húmedas de la Península Ibérica. Estos bonitos pájaros son animales gregarios, por lo que es aconsejable que no estén solos, sino acompañados por al menos otro ave: cuando está en grupo es muy manso.

En su hábitat natural se alimenta de semillas, hierbas y de yemas de árboles frutales, tales como el ciruelo o el melocotonero. En cautividad puedes darle alpiste, insectos, verduras y frutas. Además, tienes que saber que en las tiendas especializadas de animales existen numerosos productos para alimentar a tu pequeño camachuelo.

A pesar de ser un animal tranquilo, durante las primeras horas matinales su estado será de euforia y estará muy activo. Al atardecer se convierte en una mascota pasiva, perezosa y dormilona. Tanto el macho como la hembra cantan de forma similar. No es una de sus cualidades más notables, ya que su melodía carece de notas musicales y no es demasiado potente. Observarás como tu interesante amigo inflará sus plumas y garganta al unísono en el momento de iniciar el canto.

El gato en la historia

El origen de los gatos se remonta a 12 millones de años, momento en que los felinos comenzaron a poblar la Tierra. Sin embargo, fue hace 4.000 años cuando empezó su domesticación. En aquellos tiempos, los egipcios decidieron utilizarlos para mantener a las ratas lejos de sus almacenes de maíz.

Después, otras antiguas civilizaciones empezaron a usarlos como animales domésticos y fueron los fenicios quienes los llevaron a Italia, desde donde se extendieron al resto de Europa. Aunque se asociaba con el diablo durante la Edad Media, el gato se convirtió en un animal casero muy popular en todos los rincones del mundo en el siglo XVIII.

Bastet, la diosa gata
La mitología egipcia cuenta que Ra, dios del sol, cansado de la rebelión de los hombres, envió a su hija, que tomó el aspecto de una leona, Sekhnet, furiosa y sanguinaria. Ésta, por iniciativa propia, comenzó a aniquilar a los humanos. Entonces, Ra tuvo que enviar a un guerrero, Onuris, que amansó a Sekhnet, convirtiéndola en Bastet, una diosa maternal que se hizo muy famosa en el pueblo egipcio.

Bastet se convirtió así en la diosa de la música, la danza, la alegría y la maternidad. Era representada como una mujer con cabeza de gata o como un felino sentado de cuello estilizado. De todas las razas de gatos actuales, el Abisinio, sería el más parecido a esa representación.

Fue en el antiguo Egipto donde los gatos alcanzaron su máximo esplendor. Los pobladores de esta civilización lo elevaron a la categoría de dios. Este mismo pueblo tenía leyes que prohibían la exportación de este animal, es más, los ciudadanos estaban obligados a, si se encontraban algún ejemplar más allá de las fronteras de su país, llevarlo consigo a su patria.

Ocasionar la muerte a un minino se castigaba con la pena de muerte del responsable, aunque se hubiera producido de forma accidental, y cuando un gato doméstico moría, los miembros de la familia se enlutaban y se rapaban las cejas en señal de dolor.

Las familias pudientes hacían momificar los cuerpos de sus gatos fallecidos; en 1890, en Berni Hassan, se descubrió un antiguo cementerio de gatos en el que se llegaron a contar 300.000 momias de gatos embalsamados.

Y llegó la peste
Fueron los marinos quienes sacaron a los gatos de Egipto y los llevaron por todas las partes del mundo, especialmente por Asia. De hecho, ya en el 500 a. C. eran comunes en China. Primero eran de la nobleza, después del pueblo. La raza Persa se dio en Irán y la Siamés, en Tailandia. Durante la época de esplendor del Imperio Romano fue un auténtico símbolo de victoria.


Los de color negro fueron víctimas de la iglesia Católica, que los relacionaba con los ritos paganos. De hecho, en el siglo XV se extendió la creencia de que eran animales de ritos diabólicos y brujerías. Por ello, la simple posesión de un gato, sobre todo si era negro, bastaba para acusar a una persona de brujería. Esta absurda relación les valió ser perseguidos y asesinados.

En Inglaterra, Francia y Alemania, el día de Todos los Santos comenzaba con la quema de cajas y sacos llenos de gatos vivos. En el XVII, tras una implacable persecución, ya casi no había felinos en Europa, pero esto propició la multiplicación de roedores, lo que trajo consigo la peste.

El propio Napoleón, nada amante de los gatos, se vio obligado a alabarlos públicamente y a animar a su cría y protección como único remedio para acabar con la plaga de ratas que estaba asolando a su país.
 
Para los marineros, los gatos dan buena suerte. Sus supersticiones les llevan a tener a bordo de la nave gatos que les acompañan durante la travesía y que alejan las ratas del barco.

Otras cosas a tener en cuenta en cuanto a las cotorras

Dieta y jaula
En cautiverio su esperanza de vida es de entre 25 y 30 años. Por el contrario, en estado salvaje es difícil que lleguen a la década. Su plumaje es de color verde azulado, amarillo y blanco. Éste cubre todo su cuerpo, diferenciando a los jóvenes por tener el pecho y los ojos grises. Puedes alimentar a tu ave con legumbres, carne seca, maíz, trigo y piensos especialmente formulados para su correcta nutrición. Su dieta en su hábitat natural se compone de frutas, verduras frescas, forrajes, bayas, insectos, brotes, césped y hierba.

Si quieres, puedes alojar a tu nuevo amigo en una jaula o en una pajarera. Tiene un pico muy fuerte y destructivo, por lo que el alojamiento y sus comederos deben estar construidos con materiales resistentes y pesados para que no los rompa y evitar también que los use como juguetes. Se comercializan muchos accesorios especiales para poner en su jaula y evitar que se aburra.

A la hora de reproducirse necesitará un aviario con abundante matorral. Las parejas son de por vida y la época reproductiva es de agosto a noviembre. Depositan de cuatro a ocho huevos y la incubación dura de 26 a 28 días, a los 44 días de vida los polluelos ya pueden abandonar su nido.

No la sueltes nunca
En libertad construye sus nidos con forma alargada con una entrada ancha y dos cámaras, una externa donde se encuentran los progenitores y una interna para depositar los huevos y donde permanecen las crías hasta que crezcan un poco. La hembra es la encargada de hacer este nido con ramas entretejidas y ella será la responsable de la limpieza, de la ampliación del nido cada año y de la incubación de los huevos.

La introducción de esta especie puede ser bienintencionada o accidental, pero es contraproducente para el ambiente alterando el ecosistema, por ello se aconseja que evites la puesta en libertad. Si no puedes hacerte responsable de tu ejemplar, debes entregarlo a una sociedad protectora de animales o preguntar a tu veterinario de confianza.

La cotorra argentina

La cotorra argentina responde al nombre científico de Myiopsitta Monachus. Pertenece a la familia de las psitácidas, mide hasta 30 cm. y pesa unos 150 gramos. Su distribución natural es en Argentina, Bolivia central y sur de Brasil. Actualmente existen grupos estables en España, principalmente en Barcelona y en la costa de Andalucía. También se han visto colonias en el norte de Holanda y en Estados Unidos. Son aves amistosas y muy adaptables, grandes habladoras y fáciles de domesticar, pero también son muy destructivas y ruidosas.

Las primeras en llegar a España lo hicieron a finales de los años 60, como aves exóticas que fueron vendidas y luego liberadas por sus dueños por lo escandalosas que llegaban a ser. Al no tener aquí una especie depredadora gozan de una alta tasa de reproducción, por lo que podrían llegar a convertirse en una plaga ya que pueden duplicar su número en cinco años. Son sociables con otras especies y se instalan fácilmente encontrando la manera de subsistir.

Otras consideraciones a tener en cuenta para tu conejo

La vida en el exterior
A un conejo, a pesar de haber sido castrado o esterilizado, le gustará cavar madrigueras. Con el paso del tiempo, éstas serán lo suficientemente grandes para impedir que sus cuidadores le cojan. Esto es un problema si tu mascota está asustada o enferma y requiere tus cuidados. Por ello, te recomendamos que le desanimes, poniendo una rejilla en el fondo de la jaula o tapando sus cuevas en cuanto las empiecen.

A este adorable animal se le debe proteger de las inclemencias del tiempo. La jaula debería tener una caseta en la que se pueda guarecer tanto de la lluvia como del viento. Si hace demasiado calor, algunas de las soluciones son colgar una toalla húmeda o poner hielo dentro de un brick vacío.

Mucha gente cree que un conejo en el jardín evitará instintivamente las plantas venenosas. Esto no es así en todos los casos. Se recomienda hacer un inventario de las especies disponibles en el jardín y eliminar las que sean tóxicas. Otro riesgo potencial es el uso de pesticidas y fertilizantes en el jardín, que son extremadamente funestos para los conejos.

Calendario de vacunas al día
Un grave problema para los conejos incapaces de limpiarse completamente los restos de orina y heces son las moscas. Aquí lo más importante es prevenir, examinando diariamente a tu animal de compañía y retirando los restos que puedan quedar en su pelaje. Las pulgas constituyen otra amenaza, puesto que pueden causar anemias o el virus de la mixomatosis, que es mortal y lo transportan los insectos. Vacunando al conejo, lo protegemos ante estas y otras dolencias.

Finalmente, otro de los peligros está en la falta de atención por parte de sus cuidadores. Aunque el conejo tenga bebida, comida y refugio, si no le tratas y observas lo suficiente, su salud puede resentirse debido a síntomas que has pasado por alto. En resumen, los riesgos de un conejo que viva en el exterior se reducen si sigue una rutina que permita a tu animal estar en casa cuando sea necesario: por la noche, con temperaturas extremas o cuando esté enfermo. Es vital que no le pierdas la pista.

Riesgos para un conejo que vive en un jardín

Un conejo doméstico que disfrute de libertad en la casa y en el jardín goza de un estilo de vida que le convierte en un animal sociable, atento a los estímulos y pieza de un entorno confortable. De todos modos, la seguridad de esa rutina diaria depende del control de los factores ambientales que rodean al conejo, eliminando o reduciendo los riesgos que puedan existir.

Al ser su medio natural, un conejo puede vivir en el exterior perfectamente. Si piensas tener a tu animal de compañía fuera, debes esperar a que tenga unos meses y, después, acostumbrarle gradualmente. Sería bueno que empezase a vivir en el exterior cuando las temperaturas sean suaves y así ir acostumbrándolo al frío o al calor. Se deben evitar siempre los extremos.

El enemigo está ahí fuera
El riesgo más importante para un conejo en el exterior es un ataque realizado por depredadores. Los animales que pueden atacarle son sobre todo los perros y gatos del vecindario. En una zona más rural, estos enemigos podrían ser más numerosos (zorros, águilas, lechuzas, búhos, halcones...). Algunos pueden doblar o roer alambres, mientras que los más ágiles pueden incluso llegar a abrir la puerta de la jaula o del corral donde vive tu conejo.

Además la mera presencia de otras especies, puede causar una reacción extrema en los conejos, como un ataque de pánico durante el cual podría causarse algún tipo de fractura o herida. Incluso podría llegar a ser víctima de un ataque al corazón, ya que la situación de nerviosismo les supera. Un superviviente tendría el peligro de quedar inválido o desarrollar una infección debido al ataque.

Cómo la mayoría de los depredadores cazan por la noche, es recomendable que durante la misma, tu amigo esté en un lugar seguro, preferiblemente en el interior de la casa. Un buen corral dentro del jardín suele bastar para evitar el ataque durante el día, sobre todo si hay presencia humana.

Carácter del caballo andaluz

Caracteres funcionales
El atributo más destacado del caballo Andaluz es, sin duda alguna, su temperamento, consecuencia de un perfecto equilibrio biológico. Este animal no manifiesta reacciones bruscas ante los estímulos, ni por el contrario, apatía o linfatismo.

Es un animal muy dócil, de fácil trato, no sólo cuando está entrenado, sino también cuando permanece en reposo. Al mismo tiempo, presenta un carácter vigoroso y sobrio y posee una excelente capacidad de respuesta. Todo ello, unido a su belleza, le hace ser un caballo ideal de silla, y es muy demandado como 'caballo de placer'.

En caso de enfermedades, especialmente si se trata de alteraciones digestivas, se recupera en un tiempo menor que otras razas, como el Pura Sangre Inglés (P.S.I.) o el Árabe. Además, soporta bien el calor, las privaciones de agua y el cuidado deficiente.

Un carácter excepcional
Por último, hay que destacar otra importante cualidad del caballo Andaluz: su inteligencia. Tiene gran capacidad de aprendizaje y buena memoria, por lo que acepta diferentes domas y se adapta a multitud de servicios, como animal de silla y para enganches. Asimismo, la vistosidad y elegancia de sus movimientos, le hace apto para exhibiciones variadas, tales como rejoneo, doma vaquera, de alta escuela y paseo.

Por todo ello, en los últimos tiempos, los criadores de P.R.E. han venido esforzándose y seleccionando sus reproductores para la obtención de un tipo de caballo funcional, con buenos movimientos y aptitudes para el deporte.

Así, esta raza, que goza ya de gran prestigio, va adquiriendo cada año en España, y en general en Europa, un mayor número de adeptos, que defienden y apoyan el crecimiento y reconocimiento de este bello y noble ejemplar que es nuestro caballo Andaluz.

Características físicas del Caballo andaluz

Elegancia e inteligencia
El P.R.E. es un animal de singular e indiscutible belleza. Posee una cabeza mediana y muy elegante, con un perfil suavemente convexo y con la parte naso-labial terminada en punta. Los ojos expresan una gran vivacidad, son grandes y están implantados oblicuamente. Las orejas son de tamaño mediano y muy móviles.

El cuello es muy robusto y musculoso, bastante grueso en su inserción con el tronco, y las espaldas son amplias y descendentes. Posee unos posteriores anchos y unas extremidades finas, pero fuertes. En general podemos decir que tiene un cuerpo bien proporcionado.

Pero, sin duda, un rasgo característico de su belleza es la espesa crin que posee. Es muy abundante y, a veces, ligeramente ondulada, lo cual dota al animal de una elegancia sublime. La cola también es muy tupida y se inserta bastante baja. La alzada (altura a la cruz) del P.R.E. oscila entre 1,50 y 1,65 metros.

La capa puede variar pero, con diferencia, la más frecuente es la torda. Le sigue en importancia numérica el castaño encendido, siendo menos frecuente el castaño claro y el bayo, y es rara la capa negra, y por ello muy valorada. No se admiten en el patrón racial las capas alazana, isabela, ni pía.

Origen del caballo andaluz

El caballo Andaluz o Pura Raza Español (P.R.E) es originario del sur de España, si bien su procedencia no puede establecerse con absoluta fiabilidad. Existen distintas teorías sobre la aparición de esta raza, pero parece claro que las distintas ocupaciones que ha sufrido la Península Ibérica a lo largo de su historia, trajeron como consecuencia la mezcla de razas equinas.

Hipótesis sobre su origen
Sobre el origen del caballo Andaluz (generalmente se llama Andaluz al que más correctamente se le debería llamar caballo español) se han formulado muchas hipótesis: hay quién le hace descender del Berebere y del Árabe, introducido en España en la época de la dominación árabe, a través de repetidos cruces con ejemplares locales, especialmente con los ponys.

Por el contrario, hay quien no duda en hacerle descender del Equus ibérico que encontraron los Romanos en sus campañas de conquista, y que pasó en una época prehistórica a través del istmo que entonces unía los dos grandes continentes, el estrecho de Gibraltar, desde España al Norte de África, dando origen incluso al mismo Bereber.

Tampoco hay que olvidar, entre las otras hipótesis posibles, las dos mil yeguas de carga númidas traídas a España, a través del mar, por el cartaginés Asdrúbal. De todas formas, entre los varios supuestos, el verosímil es el primero. El Andaluz dominó el campo de la cría equina desde el siglo XII hasta el XVII, imponiendo su supremacía, disputada sólo por el caballo Árabe. La raza andaluza ha influido sobre todo en muchas de las más ilustres razas europeas, incluso a través del caballo Napolitano, que deriva del Andaluz. Hay que recordar, en cualquier caso, la huella que imprimió en un pasado hoy lejano y los indicios que ha dejado de una forma tan evidente en las modernas razas equinas.

En el siglo XIV, la orden de los cartujos, fundada por San Bruno siglos antes, se instala en Jerez, donde levanta el monasterio de la Cartuja. Allí, los monjes se hicieron cargo de sementales perfectamente cruzados entre caballos árabes y nativos, logrando así unos ejemplares de especiales características y de hermosa estética: los cartujanos, que definen a los Pura Raza Españoles. Podríamos decir que es en este momento cuando aparece el caballo Andaluz tal como lo conocemos hoy.